¿Es la audiometria un examen de audición?

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Audiometría

¿Es la audiometria realmente un examen de audición?.

La audiometria es un examen que mide la sensibilidad del oído a la presencia de un sonido, por ningún motivo se le puede calificar como un examen de audición.

La audición es un concepto mucho más complejo como para medirlo solo con un examen de sensibilidad a la presencia de sonido. La audición comprende por supuesto la sensibilidad al sonido pero por sobre todas las cosas la decodificación y posterior comprensión de ese grupo de frecuencias que entran en nuestros oídos.

La capacidad de entender en un ambiente ruidoso, es decir, discriminar la señal que me interesa (por ejemplo el habla) del ruido hoy en día es posible medirla.

Más de alguno de los lectores de este artículo posiblemente ha recurrido a un especialista en audición porque siente que no entiende lo que escucha en algunas situaciones como son una comida familiar o una conversación en la calle. Lo más probable es que le practicaron una audiometria que dio como resultado una audición normal o quizás con una pequeña hipoacusia y sin más lo han despachado a su casa diciéndole que no hay nada que hacer.

Por otra parte, una de las principales quejas de los pacientes hipoacúsicos (sordos) es que no entienden aún con sus audífonos puestos, en especial en ambientes con ruido de fondo. Esto es porque al momento de decidir el tipo de ayuda auditiva que necesita el paciente (audífono) se ha tomado a la audiometria como el parámetro clínico para tomar dicha decisión.

¿Cómo evaluar la audición entonces?

Hoy en día es necesaria una evaluación real de la “audición”, es decir, realizar no solo una toma umbrales (mínima intensidad para lograr escuchar un tono), una prueba de discriminación en silencio o una prueba supraliminar.

La importancia de realizar una discriminación con material grabado y no a viva voz (como se hace en el 99% de los lugares donde realizan evaluaciones auditivas) ha sido comprobada en diversos trabajos de audiólogos en todo el mundo. Además de dicha discriminación es fundamental realizar discriminación de frases en presencia de ruido de fondo para determinar el grado de pérdida señal/ruido por oído. Esto último es fundamental pues así determinaremos cuál va a ser la estrategia de amplificación, algoritmo de reducción de ruido, direccionalidad de los micrófonos, etc.

Por último, en hipoacusias de más de 60 dB hay que considerar la posibilidad que la cóclea (oído interno) ya no sea funcional y por lo tanto no haya transducción de la energía mecánica producida en el oído interno a energía eléctrica necesaria para ascender a los centro auditivos en la corteza cerebral. Esta transducción es necesaria para la adaptación de un audífono, sin ella el audífono simplemente no rendirá y solo causará molestias y decepción en el paciente.

¿A cuántos de ustedes los han evaluado como se describe más arriba?

¿A cuántos de los usuarios de audífonos que actualmente están leyendo este artículo le han solucionado la capacidad de entender en ruido?

Finalmente, cualquiera que no conozca estos conceptos (que ni siquiera  son nuevos) no puede atribuirse la categoría de especialista en diagnóstico y rehabilitación de la audición.

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